LA ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD EN LA EDUCACIÓN DEL SIGLO XXI



Autor: Isabel Morido Neila.



INTRODUCCIÓN

La sociedad actual ha cambiado y evolucionado a un ritmo vertiginoso; consecuentemente nuestro sistema educativo también ha cambiado mucho con la promulgación de distintas leyes y especialmente en la Educación Especial, ya que hemos pasado de una educación segregada a una integrada y durante los últimos años, y con la promulgación de la Ley Orgánica de Educación (LOE), a una escuela inclusiva.

La Atención a la Diversidad es uno de los grandes retos para el sistema educativo y en concreto para los centros escolares, ya que requiere el ajuste de la intervención educativa a las necesidades reales del alumnado. La actual Ley Orgánica de Educación 2/2006 de 3 de mayo (LOE) apuesta por una escuela inclusiva. Autores como Echeita y Stainback, defensores de la escuela in-clusiva proponen una escuela para todos, sin distinciones ni categorías. Por ello, abogan por la supresión de términos como integración y n.e.e. La escuela inclusiva es una escuela para todos, donde se contemplan y se atienden, sin distinción, todas las diferencias, tengan su origen en discapacidades o en factores sociales, sin cate-gorizar a los alumnos en ordinarios o especiales. En la escuela inclusiva no existe la integración, porque no se tolera que haya nadie segregado y que necesite ser inte-grado. La escuela incluye a todos, integra a todos. Es por ello, por lo que es necesario desde los centros educativos atender a la diversi-dad, lo cual debe ser entendido como el conjunto de actuaciones, medidas organiza-tivas, apoyos y refuerzos que un centro diseña y pone en práctica para proporcionar a su alumnado la respuesta educativa más ajustada a sus necesidades educativas generales y particulares.

Desde esta perspectiva, la ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD debe entenderse como una actuación global que implica a toda la Comunidad educativa y muy especialmente al profesorado en su conjunto.

Como todos sabemos, son muchos los cambios que se han ido dando acerca de la Atención a la Diversidad; desde la Constitución Española de 1978, en la que se establece el derecho a la educación y el rechazo de cualquier tipo de discriminación, reflejados en sus artículos 27 y 14 respectivamente, hasta la nueva Ley Orgánica 2/2006 de 3 de mayo de Educación, comúnmente conocida como LOE, la cual en su Título II - Capítulo I, hace alusión al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo.

Como precursora a la LOE, encontramos la Ley 1/1990, de 3 de Octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), la cual supuso un gran avance para la atención a la diversidad; ya que con ella, la Educación Especial se integra en el sistema educativo, se establece la evaluación Psicopedagógica para detectar las necesidades educativas especiales, se defienden los principios de normalización e integración escolar y se prevén apoyos escolares y la dotación de recursos educativos.

Según el artículo 71 de la LOE los alumnos con NEAE, serán aquellos colectivos que presenten dificultades específicas de aprendizaje, que tengan altas capacidades intelectuales, que se hayan incorporado tarde al sistema educativo, que presenten condiciones personales o de historia escolar, o que sean considerados alumnos con necesidades educativas especiales, entendiendo por ello aquellos alumnos que requieran por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas derivadas de discapacidad o trastorno grave de conducta (art. 73).

A su vez, señala que las Administraciones educativas deben asegurar la provisión de recursos necesarios para atender a este alumnado y así poder identificar tempranamente las necesidades educativas y favorecer su desarrollo integral.

Para dar respuesta a las diferencias individuales, es necesario que el currículo permita dar respuesta a las necesidades de los alumnos previniendo para ello Medidas de Atención a la Diversidad.Dichas medidas pueden ser generales, es decir dirigidas a todo el alumnado, tales como agrupamientos flexibles, recursos didácticos variados, métodos de aprendizajes cooperativos, etc.; así como medidas específicas o extraordinarias, las cuales son medidas dirigidas a unos alumnos en particular, como pueden ser Adaptaciones Curriculares, Planes de refuerzo específicos, programas de diversificación, etc.

Todas las medidas de atención a la diversidad, que se pongan en práctica en los centros, deben quedar recogidas en el Plan de Atención a la Diversidad, el cual forma parte del Proyecto Educativo de los Centros.

Con todo esto concluimos que la Atención a la Diversidad es uno de los pilares sobre los que se sustenta la educación de este siglo. La creciente heterogeneidad de los alumnos y alumnas de nuestra escuela plantea el reto de desarrollar estrategias de enseñanza y aprendizaje que faciliten la integración de todos. Así la labor de la comunidad educativa debe enfocarse hacia la construcción de una escuela a la medida del alumno con necesidades específicas de apoyo educativo, una escuela que tiene en cuenta la diversidad y que toma medidas efectivas para darle respuesta en su seno.

Además, la educación debe estar encaminada a posibilitar una respuesta escolar diversificada y abierta a la comunidad; y debemos reunir las suficientes cualidades para que esta tarea se realice con un sentido de mejora y renovación permanentes, de manera que seamos un instrumento útil para el logro de que todos los niños, sin distinción, puedan hacer efectivo y funcional su derecho a una educación de calidad.