HACIA ESCUELAS INCLUSIVAS EFICACES



CYNTHIA DUK

UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE

RESUMEN

La ponencia centra el tema de la necesidad de factores de calidad educativa con criterios de inclusión. desde este planteamiento se presenta el modelo de análisis inclusiva, aplicado en chile como instrumento de cambio escolar teniendo en cuenta la Cultura Escolar Inclusiva; Prácticas Educativas para la Diversidad; Gestión Centrada en el Aprendizaje y la Colaboración; y los Resultados. En el presente trabajo se explica el proceso de evaluación y mejora utilizando este instrumento de autoevaluación y se exponen sus ventajas y posibilidades.

PALABRAS CLAVE: EDUCACIÓN INCLUSIVA, AMÉRICA LATINA, CALIDAD EDUCATIVA, CAMBIO ESCOLAR, EVALUACIÓN Y MEJORA.

América Latina se caracteriza por ser la región más inequitativa del mundo y por tener sociedades altamente desiguales y segmentadas. Ante esta realidad el problema de la equiparación de oportunidades de los alumnos más vulnerables y de sectores desfavorecidos ha sido uno de los focos de mayor preocupación de las políticas públicas en educación.

El derecho a una educación de calidad con igualdad de oportunidades se encuentra consagrado en las legislaciones de la mayoría de los países y en distintos instrumentos internacionales adoptados por los Estados de la Región. Sin embargo, el ejercicio del derecho a la educación por parte de las personas y grupos sociales, ha resultado ser desigual e inequitativo. El sistema escolar tiende a discriminar, segregar y excluir de diferentes formas, a miles de niños, niñas, jóvenes y adultos, ante la imposibilidad de responder a sus diversas características y necesidades educativas. Más aún, la calidad de la educación que reciben los grupos más vulnerables, es decir quienes más necesidades tienen en función de sus diferencias de origen es, en general, de menor calidad.

Esta situación ha inspirado políticas y reformas educacionales centradas en la mejora de la calidad de la oferta educativa y en la reducción de las inequidades y desigualdades educativas. En la medida que todo esfuerzo por aumentar la calidad de educación implica valorar el aporte que hacen las escuelas a la educación de sus estudiantes, generar modelos de evaluación que aporten información sistemática a los sistemas educativos y a las escuelas, que les permitan tomar decisiones fundamentadas de cambio y mejora educativa, es un reto al que están enfrentados la gran mayoría de los países latinoamericanos.

La tendencia en los países ha sido a restringir la calidad de la educación a los resultados de aprendizaje que obtienen los estudiantes a través de mediciones nacionales e internacionales circunscritas a ciertas áreas de aprendizaje. Dichas mediciones no dan cuenta de las condiciones preexistentes o diferencias de entrada de los estudiantes, de su desarrollo integral, ni de los procesos educativos y las barreras que muchos de ellos deben superar para acceder a los aprendizajes esperados. La evaluación de la calidad de la educación debe tener en cuenta e indagar en aquellas condiciones y medidas que adoptan las escuelas para atender las diferencias de origen de los estudiantes, en cuanto a capacidades, condiciones socioeconómicas y culturales.

En este contexto, la creación del Modelo INCLUSIVA para evaluar la calidad de la respuesta de la escuela a la diversidad de necesidades educativas de los estudiantes, constituye una innovación en nuestro sistema educacional donde los modelos vigentes de evaluación no tienen en cuenta las diferencias como una variable clave del desempeño escolar. En tal sentido, Inclusiva es un modelo alternativo, pero al mismo tiempo complementario a los sistemas de medición de resultados educativos, permitiendo una mirada global y comprensiva del desempeño de la escuela respecto de su capacidad para dar respuestas eficaces a la diversidad y desarrollar una cultura escolar inclusiva.

MODELO DE ANÁLISIS INCLUSIVA

El enfoque adoptado en el Modelo Inclusiva considera como dimensiones claves de calidad, la inclusión y la respuesta a la diversidad del alumnado, asumiendo un concepto de calidad que incorpora la atención preferente a los sectores y grupos más vulnerables, debido a su procedencia socioeconómica, cultural y étnica, o por tener algún tipo de necesidad educativa especial. Desde esta perspectiva, se parte de la premisa que no hay una educación de calidad sin equidad, ni equidad sin calidad.

Así, el modelo se sustenta en la evidencia empírica de que la atención a la diversidad es un factor de calidad como vienen mostrando numerosos estudios (Ainscow 2001, Agencia Europea para el Desarrollo de la Educación Especial, 2003, Murillo 2007):

Se trata de un modelo de evaluación de carácter institucional que, considerando la diversidad del alumnado, ilumina a las escuelas para tomar decisiones que promuevan la participación y aprendizaje de todos los estudiantes en el currículo y la vida escolar, con particular atención en aquellos que están en mayor riesgo de discriminación, exclusión y fracaso escolar.

En este sentido, es una herramienta eficaz para orientar las políticas y planes institucionales de mejoramiento educativo que numerosos países están impulsando, así como para optimizar las experiencias y programas de Integración Escolar de alumnos con necesidades educativas especiales en la región latinoamericana.

ESTRUCTURA DEL MODELO INCLUSIVA

El modelo se estructura en cuatro áreas consideradas esenciales para el desarrollo de escuelas inclusivas que atiendan la diversidad: Cultura Escolar Inclusiva; Prácticas Educativas para la Diversidad; Gestión Centrada en el Aprendizaje y la Colaboración; Resultados.

Cada una de las Áreas se descompone en una serie de categorías de análisis o dimensiones, las que a su vez, comprenden un conjunto de indicadores y subindicadores de evaluación. Los indicadores muestran las condiciones deseables hacia las cuales deben avanzar las escuelas para ser más inclusivas y mejorar los niveles de aprendizaje y participación de todos sus estudiantes.

Inclusiva, a su vez, se sustenta en tres ejes transversales que cruzan las distintas áreas y dimensiones. Estos ejes, si bien han sido identificados como atributos relevantes para dar respuestas de calidad a la diversidad del alumnado en general, se consideran indispensables para abordar las necesidades educativas especiales que determinados estudiantes pueden presentar:

Como se refleja en este esquema, el modelo se organiza en las áreas y dimensiones que se definen a continuación.



I. Área Cultura Escolar Inclusiva: Conjunto de valores, creencias, actitudes y prácticas que promueven el respeto y valoración de las diferencias y el desarrollo de comunidades que fomentan la plena participación y el aprendizaje de todos

Dimensiones:

I.1. Concepciones y creencias: Representaciones y expectativas de los diferentes miembros de la comunidad educativa en relación con la educación inclusiva, la diversidad, el aprendizaje, la participación y las necesidades educativas especiales.

I.2. Valores y actitudes: Predisposiciones y principios que subyacen en las prácticas educativas y regulan el comportamiento de los diferentes actores de la comunidad educativa ante determinadas situaciones y personas.

I.3. Sentido de comunidad y convivencia: Sistema de relaciones y normativas que favorecen un clima afectivo favorable al aprendizaje y la participación, la integración de los niños con NEE, el diálogo y entendimiento mutuo, la resolución pacífica de conflictos y el sentido de pertenencia a la escuela.

I.4. Colaboración: Estrategias y condiciones que posibilitan la corresponsabilización y cooperación entre los distintos actores de la comunidad educativa para apoyar el aprendizaje y la participación de todos los estudiantes.



II. Área Prácticas Educativas para la Diversidad: Conjunto de acciones, recursos y apoyos que buscan la participación y el máximo aprendizaje y desarrollo de todos y cada uno, favoreciendo la interacción y enriquecimiento mutuo.

Dimensiones:

II.1. Enriquecimiento y adaptación del currículo: Modificaciones que se realizan en los planes de estudio y programaciones de aula para ajustar la respuesta educativa a las necesidades y requerimientos de aprendizaje de cada estudiante.

II.2. Estrategias de enseñanza: Conjunto de métodos, situaciones, actividades y medios que posibilitan la respuesta a la diversidad de las necesidades de aprendizaje de los estudiantes y la máxima participación y cooperación entre ellos.

II.3. Evaluación del aprendizaje y la enseñanza: Criterios, técnicas e instrumentos que se utilizan para identificar los factores que favorecen o limitan el aprendizaje y participación de los estudiantes, las ayudas y apoyos que requieren y la retroalimentación de las prácticas educativas.



III. Área Gestión Centrada en el Aprendizaje y la Colaboración: Organización, dirección y administración de los distintos recursos humanos y materiales, orientados al desarrollo de una comunidad que participa y aprende.

Dimensiones:

III.1. Organización de la enseñanza: Criterios, mecanismos y procedimientos que posibilitan el diseño y desarrollo de un proyecto educativo institucional que considera la inclusión y la atención a la diversidad como ejes centrales de la acción educativa en los diferentes niveles escolares.

III.2. Accesibilidad: Conjunto de medidas orientadas a crear la condiciones que favorezcan el ingreso y permanencia de todos, sin discriminación de ningún tipo, el acceso físico a la escuela y sus dependencias, la participación en el currículo y las actividades educativas y el acceso a la información.

III.3. Recursos de apoyo: Provisión de equipamientos, ayudas técnicas, materiales y recursos humanos necesarios para atender las necesidades educativas especiales de determinados alumnos y optimizar el proceso de aprendizaje y de participación de todos los estudiantes.

III.4. Liderazgo y desarrollo profesional: Capacidad de los equipos directivos para movilizar a los docentes, crear un buen clima de trabajo, y promover y sostener los cambios necesarios para avanzar hacia una escuela más inclusiva.



IV. Área de Resultados: Satisfacción de la comunidad educativa, participación y desempeño social y académico.

Dimensiones:

IV.1. Satisfacción de la comunidad educativa con la escuela y con el proceso de integración: niveles de valoración y conformidad de los diferentes miembros de la comunidad respecto de la educación que se brinda en la escuela y la integración de los estudiantes con NEE.

IV.2. Participación e integración de la comunidad escolar: Niveles de participación de los diferentes miembros de la comunidad educativa en las actividades escolares y extraescolares y en la toma de decisiones sobre el proyecto educativo, las actividades educativas, el funcionamiento de la escuela y sobre aquellos aspectos que afectan sus vidas.

IV.3. Resultados Educativos: Niveles de logro en sectores de aprendizaje medidos por el SIMCE y niveles de repetición y de abandono de todos los estudiantes y de aquellos que presentan NEE.



En síntesis, el modelo de análisis es el resultado de las relaciones entre las dimensiones que caracterizan una escuela inclusiva, capaz de dar respuesta a la diversidad de necesidades de aprendizaje del alumnado, con aquellas que son particularmente importantes para atender de forma adecuada las necesidades educativas especiales que puedan presentar determinados estudiantes. Esta combinación es la que hará posible que todos los estudiantes participen plenamente y aprendan lo máximo posible, lo cual se analiza en el área de resultados del modelo.

Como se aprecia en el siguiente esquema que ilustra el modelo, el aprendizaje y la participación están representados en el centro dado que todas las acciones educativas de la escuela han de estar orientadas hacia ese propósito.



EL PROCESO DE EVALUACIÓN Y MEJORA INCLUSIVA

El modelo incluye 13 instrumentos para el levantamiento de la información de campo, que iluminan y dan cuenta de los indicadores de calidad. Las técnicas varían según el rol de los informantes y la información que se pretende obtener en cada caso. El proceso de evaluación en sus distintas fases es realizado por evaluadores externos en estrecha colaboración con actores de la escuela. Estas acciones comprenden la organización del trabajo de campo, aplicación de los instrumentos, procesamiento y análisis de los datos, elaboración del informe institucional y devolución de los resultados al establecimiento.

Los instrumentos de recogida de información son los siguientes:

El modelo incluye un “Manual del Evaluador”, en el que se señalan los procedimientos y metodología de evaluación, así como las orientaciones para el análisis e interpretación de los datos y la elaboración de los informes institucionales.

El informe describe el perfil de cada escuela en relación con las diferentes dimensiones de calidad analizadas y un conjunto de recomendaciones de mejora para ayudar a las comunidades escolares a progresar hacia mayores niveles de inclusión.

La información se entrega en una reunión taller con la comunidad educativa y se acompaña de la “Guía para la Mejora de la Respuesta de la Escuela a la Diversidad” que forma parte del paquete de Inclusiva. Esta Guía aporta criterios y procedimientos para que la escuela, a la luz del análisis del informe de evaluación, elabore un plan de acción dando inicio a un proceso de mejora continua para avanzar en la dirección de una comunidad educativa inclusiva.

En definitiva, la finalidad última de INCLUSIVA es aportar información válida a los establecimientos, que les ayude a tomar decisiones adecuadas para desarrollar respuestas educativas de mayor calidad a la diversidad del alumnado, con particular atención en aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad o en riesgo de fracaso y exclusión.

En síntesis el Modelo de Evaluación INCLUSIVA, permite a los establecimientos escolares:

Y a los responsables de las políticas educativas:

Contar con información relevante para el fortalecimiento de las políticas de inclusión y equidad

Conocer la calidad de la respuesta de la escuela a alumnos con necesidades educativas especiales

Focalizar y utilizar de manera más eficiente los recursos adicionales que se invierten para la atención de la diversidad y las necesidades educativas especiales

Diversificar la asignación de recursos estableciendo medidas de mejoramiento ajustadas a aquellos aspectos que efectivamente lo requieran.



REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Agencia Europea para el Desarrollo de la Educación Especial (2003). Informe Educación Inclusiva y Prácticas en Aula.

AINSCOW, M. (2001). El Desarrollo de Escuelas Inclusivas. Madrid, Narcea Editorial

BOOTH, T (2000). Progreso en la educación inclusiva. Estudio Temático para la evaluación de educación para todos. Paris: UNESCO.

BOOTH, T. y AINSCOW, M (2004). Indice de Inclusión: Desarrollando el aprendizaje y la participación en las escuelas. Santiago de Chile: UNESCO/OREALC.

BLANCO, R. (1999). Hacia una escuela para todos y con todos. Boletín Proyecto Principal de Educación en América Latina y el Caribe, 48, pp 55 -72. UNESCO/OREALC.

ECHEITA, G. (2006). Educación para la Inclusión o Educación sin Exclusiones. Madrid, Narcea

GUTIÉRREZ, G. (2002). La Búsqueda de la Calidad y de la Equidad en los Sistemas Educativos en la Región Latinoamericana. Un Análisis de Información. Reduc

MARCHESI, A. y MARTIN, M. (1998). Calidad de la enseñanza en tiempos de cambio. Madrid: Alianza Editorial.

Ministerio de Educación de Chile (2003). Guía para la autoevaluación de los Establecimientos Escolares.

Ministerio de Educación de Chile (2003). Marco para la Buena Enseñanza. Santiago: C&C impresores.

Ministerio de Educación de Chile (2004). Nueva perspectiva y visión de la Educación Especial.

Ministerio de Educación de Chile (2005). Sistema de Aseguramiento de la Calidad de Educación.

MURILLO, J. (2003). El movimiento teórico-practico de mejora de la escuela. Algunas lecciones aprendidas para transformar los centros docentes. Revista Electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación.

MURILLO, J. (2004). Un marco comprensivo de Mejora de la Eficacia Escolar. Revista Mexicana de Investigación Educativa.

MURILLO, J. (2007). Investigación Iberoamericana sobre Eficacia Escolar. Convenio Andrés Bello

UNESCO (2005). Guidelines for inclusión: Ensuring Acces to education for All. Paris: UNESCO.